proceso de fabricación

Preparación de Materias Primas
La producción de transformadores de tipo seco comienza con la preparación de diversas materias primas, entre las que se incluyen principalmente alambres de cobre, núcleos de hierro, materiales aislantes y envolventes. Los alambres de cobre requieren una alta pureza y los núcleos de hierro necesitan un corte preciso.
Procesamiento y ensamblaje de núcleos de hierro
Durante el procesamiento, las chapas de acero se cortan, apilan y aíslan según las especificaciones. La fabricación precisa del núcleo de hierro es esencial para mejorar la eficiencia del transformador y reducir el consumo de energía. Después del pre-tratamiento, el núcleo de hierro se ensamblará con materiales aislantes.


Bobinado e instalación de bobinas
Durante el proceso de bobinado se debe prestar especial atención al número de vueltas, al diámetro del cable y a la estanqueidad del bobinado. Estos factores afectan directamente la relación y la eficiencia del transformador. Una vez enrolladas, las bobinas se instalan con precisión en el núcleo de hierro y se someten a un tratamiento de aislamiento para evitar fugas de corriente o cortocircuitos.
Tratamiento de aislamiento
Para mejorar la seguridad y la estabilidad del transformador, se utilizan materiales aislantes de alto-rendimiento para el tratamiento. Estos materiales poseen propiedades tales como resistencia a altas temperaturas, resistencia a la corrosión y alta rigidez dieléctrica.


Impregnación y curado
Tras el montaje de los devanados y el núcleo de hierro, la unidad transformadora pasa por un proceso de impregnación. Este tratamiento mejora eficazmente el aislamiento del transformador, evitando cortocircuitos entre conductores internos. Además, fortalece la resistencia del transformador a la vibración y la entrada de humedad, lo que garantiza una estabilidad operativa a largo plazo-en entornos hostiles. Una etapa de curado posterior solidifica la impregnación para mejorar aún más su durabilidad general.
Pruebas e inspección
Una vez finalizada la fabricación, cada transformador se somete a rigurosas pruebas e inspecciones. Estas pruebas incluyen pruebas de rendimiento eléctrico, pruebas de aumento de temperatura, pruebas de carga, etc., para garantizar que todos los parámetros del transformador cumplan con los estándares. Sólo después de estas estrictas inspecciones se puede sacar el transformador de fábrica y ponerlo en uso.

